Palabras, palabras, palabras…

30 Septiembre, 2007

El viaje

Archivado en: Referentes — Darthz @ 6:02 pm

A un día de empezar a estudiar Filología hispánica, de comenzar un nuevo recorrido y dar por sentado que ya estoy donde quería estar.

Hoy es domingo y todo está tranquilo; es la calma predecesora de lo que, pronto, supondrá un nuevo viaje.

El viaje

Para el niño, gustoso de mapas y grabados,
es semejante el mundo a su curiosidad.
¡Qué enorme el universo a la luz de la lámpara!
¡Qué pequeño a los ojos grávidos de recuerdos!

Un buen día partimos, la cabeza incendiada,
repleto el corazón de rabia y amargura,
para continuar, tal las olas, meciendo
nuestro infinito sobre lo finito del mar:

felices de dejar la patria infame, unos;
el horror de sus cunas, otros más; no faltando,
astrólogos ahogados en miradas bellísimas
de una Circe tiránica, letal y perfumada.

Para no ser cambiados en bestias, se emborrachan
de cielos abrasados, de espacio y resplandor,
el hielo que les muerde, los soles que les queman,
la marca de los besos borran con lentitud.

Pero los verdaderos viajeros sólo parten
por partir; corazones a globos semejantes,
a su fatalidad jamás ellos esquivan
y gritan «¡adelante!» sin saber bien por qué.

Tienen forma de nubes los deseos de éstos
y sueñan, como sueña el recluta en la lid,
con voluptuosidades extrañas y cambiantes
que el espíritu humano nunca pudo nombrar.

Charles Baudelaire

22 Septiembre, 2007

Carnivale

Archivado en: Cine — Darthz @ 8:34 pm

Hacía bastante tiempo que no asistía a tal espectáculo fantástico en televisión. Y lo agradecí, mucho. Porque llega un momento en la vida en que uno se ancla, para el barco, el timón no coge ningún rumbo, y este mismo se queda ahí mirando hacia la mar infinita, viendo sólo el horizonte y una primavera que nunca llega. Os hablo ahora también de una serie que fue cancelada injustamente al finalizar la segunda temporada. Su nombre es Carnivale. En un variopinto escenario apocalíptico y miserable, exactamente después del crack de la bolsa de EE.UU, un chico al que su madre se le muere y ha de enterrarla, y al que le derrumban la casa, sin nada en vida entonces, se le presenta la oportunidad de entrar a un circo ambulante que va recorriendo por todas aquellas áridas zonas los pueblos, intentando engañar y sacar monedas del modo que pueden a los más incautos. La serie mezcla magia con realidad, de una manera tan sensible que apenas nos daremos cuenta de si lo que ocurre es realmente posible o totalmente ilógico. Es lenta, muy lenta. Para saborearla. Para saborear cada puesta en escena, cada diálogo, cada escenario, todas y cada una de las caras que por ella, y con tan buenas actuaciones, pasan a lo largo de las dos temporadas. La reencarnación de Jesucristo, el diablo que va tejiendo muy lentamente sus planes sobre la tierra. Una eterna lucha, una estremecedora y fantástica obra que a nadie dejará insatisfecho. O al menos conmigo no lo hizo, y así os lo digo; sin dar muchos más datos, ya que de esos abundarán por toda la red, simplemente recomendándola. Es, desde luego, una de las mejores series que he visto en toda mi vida.

21 Septiembre, 2007

Guerra en el sur

Archivado en: Delirios de Hamlet — Darthz @ 1:58 am

Escribo subyugado todavía por el miedo más exquisito que se me ha concedido en vida: una tormenta terrorífica. Aún no ha cesado el temporal y por la ventana se dejan ver fogonazos que, como flashes de fotografía, deben estar gastando todos los carretes del mundo. No podría contar los rayos, porque se han sucedido más de cientos en pocos minutos, y son muchos los minutos que está durando esta empresa de un dios travieso. Lluvia, e incluso granizo. Lluvia muy fuerte. Viento. Estoy viendo los jinetes del Apocalipsis en este momento llegando hacia nuestras puertas de tierra, ah… con sus harapos oscuros y sus caballos espectrales. Si estuviéramos varios siglos atrás algunos dirían que esto es el fin del mundo; ahora a mí me llamarán sencillamente exagerado. Pero puedo decir, asegurar y jurar, que es la tormenta más tempestuosa a la que he asistido en vida. Supongo que en esto influye que sea del sur y que vivo en una tacita donde normalmente el agua nunca rebosa, y sí lo hace ocurre con elegancia. Me he llevado varios minutos pegado a una ventana, viendo cómo durante unos fragmentos de segundo el cielo se abría con luces furiosas, amenazando a la tierra con sus lanzas eléctricas. En cierto modo quiero ver esto como una guerra en la que todos estamos siempre inmersos, y sentirme un guerrillero; un condenado y miserable guerrillero del que nada dependerá en esta afrenta. Ahora, ahora es cuando uno de verdad se inspira y puede de nuevo, gracias a Dios (el travieso), volver a escribir.

20 Septiembre, 2007

Californication

Archivado en: Cine — Darthz @ 2:38 am

Comparan a David Duchovny en su nuevo papel de Bukowski con el agrio y ácido sarcasmo, con la agresividad humilde y sincera del por todos conocidos ya Doctor House. No me parece desacertada esta comparación, pero sí un tanto desviada. El hombre que ya consiguió la fama con la famosa serie Expediente X vuelve a sus andadas con una genial comedia para adultos, llena de sexo lícito e ilícito, repleta de sarcasmo, humor, y un sentido de la vida en el que yo, normalmente, me agarro, y el cual pocas veces veo ya en la gente. Icono de antihéroe, más borracho que noble, trovador de musas jóvenes calientes y de sirenas experimentadas, cuarentón con apariencias de buen chico (que ya le diría Quique González a todos vosotros que no se fiaran de él), escritor que ha sido dado de lado por su afamada musa, David Duchovny aparece en uno de los papeles que más me han gustado de todo lo que he visto de televisión en mucho tiempo. Irónico, amante de todas las mujeres, inteligente y cínico, es este personaje que, a pesar de tener todas las papeletas para ser el malo o el chico al que nadie quiere, sucede justamente lo contrario: que todos lo adoran y lo necesitan. La serie está compuesta de capítulos cortos que se beben como chupitos de alcohol y que arden en la garganta igual de rápido que éstos, de una duración aproximadamente de veinte o veinticinco minutos, y que, desde luego, no causan indiferencia.

19 Septiembre, 2007

Absurdo

Archivado en: Creaciones — Darthz @ 1:07 am

Abro mis ojos hacia la nada en el infinito
y no encuentro respuestas, ni hallo sonidos,
pues soy lo que soy, sin ser siquiera lo que he sido;
y me abro hoy de nuevo, sencillo. Infinito.

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