Escribo subyugado todavía por el miedo más exquisito que se me ha concedido en vida: una tormenta terrorífica. Aún no ha cesado el temporal y por la ventana se dejan ver fogonazos que, como flashes de fotografía, deben estar gastando todos los carretes del mundo. No podría contar los rayos, porque se han sucedido más de cientos en pocos minutos, y son muchos los minutos que está durando esta empresa de un dios travieso. Lluvia, e incluso granizo. Lluvia muy fuerte. Viento. Estoy viendo los jinetes del Apocalipsis en este momento llegando hacia nuestras puertas de tierra, ah… con sus harapos oscuros y sus caballos espectrales. Si estuviéramos varios siglos atrás algunos dirían que esto es el fin del mundo; ahora a mí me llamarán sencillamente exagerado. Pero puedo decir, asegurar y jurar, que es la tormenta más tempestuosa a la que he asistido en vida. Supongo que en esto influye que sea del sur y que vivo en una tacita donde normalmente el agua nunca rebosa, y sí lo hace ocurre con elegancia. Me he llevado varios minutos pegado a una ventana, viendo cómo durante unos fragmentos de segundo el cielo se abría con luces furiosas, amenazando a la tierra con sus lanzas eléctricas. En cierto modo quiero ver esto como una guerra en la que todos estamos siempre inmersos, y sentirme un guerrillero; un condenado y miserable guerrillero del que nada dependerá en esta afrenta. Ahora, ahora es cuando uno de verdad se inspira y puede de nuevo, gracias a Dios (el travieso), volver a escribir.
21 Septiembre, 2007
11 comentarios »
Canal RSS de los comentarios de la entrada. URI para TrackBack.

Pues sí, la de anoche fue una de las mayores tormentas que he visto, más que nada por la cantidad de rayos y relámpagos que se produjeron. Nos jodió el partido que estabamos jugando y después toda la noche con el ordenador apagado por si se producía alguna subida de tensión.
El tiempo para hoy dio tormenta otra vez. Esperemos a ver.
Comment por Flops — 21 Septiembre, 2007 @ 11:12 am |
Y no tenías a mano una cámara para enseñarlo?!?!?!
Te acabas de definir compañero, acudiste a la pluma antes que a la fotografía. Está claro que eres un literato
Salu2
Comment por wallias — 21 Septiembre, 2007 @ 11:16 am |
La tormenta de anoche fue perfecta para, entre otras cosas, estropear todos los semáforos de Sevilla. Veo, Darthz, que provocó una guerra en tus sentidos y te inspiró para escribir un hermoso texto. A otros, como mi gato, casi le provoca un infarto; a muchos, un cabreo de espanto por soportar el caos automovilístico que se respira hoy en la ciudad; a mi compañero de curre casi lo electrocuta pegado como estaba a su guita eléctrica; a Pyros, un ser inocente y charlatán, casi se le caen las plumas. Qué verdad es esa de que dios está en todas partes pero a misa sólo van unos cuantos. A mí la tormenta me gusta siempre que no esté acompañada de demasiada agua, me sirve de nana para dormir.
Un abrazo.
Comment por isabel — 21 Septiembre, 2007 @ 2:42 pm |
Wallias, tienes razón. Pero también te digo que busqué mi cámara para fotografiar algún rayo y… ah… recordé que tengo jodido el cargador de batería. Así que no puedo hacer fotos. Además, fui al corte inglés a preguntar y me dijeron de algún cargador universal que rondaba más de los 40 euros, así que nanai. Esperaré a principios de años que me compraré una buena cámara digital, seguramente siguiendo algunos de tus consejos.
Isabel, no tenía ni idea de que también había sido igual en otros lugares, es algo de lo que pensaba informarme hoy, gracias. Aquí en Cadi, desde luego, horrorosa.
Comment por Darthz — 21 Septiembre, 2007 @ 2:49 pm |
Darthz, me alegro de que os esté lloviendo ahí abajo con esa profusión de relámpagos y truenos, y que lo estéis disfrutando.
Desde mi encierro no alcanzo a ver la luz del exterior, sólo la de la pantalla del ordenador que alumbra parcialmente mi habitáculo.
No sé si llegaste a oir el audio completo del post, si no lo conseguiste, te aconsejo que lo intentes, pone los pelos de punta.
Un saludo.
Comment por Makiavelojohn — 21 Septiembre, 2007 @ 5:05 pm |
Aquí en Sevilla también fue horrorosa (aunque las peores las he vivido en Cazorla), se fue la luz en mi barrio durante una larga media hora que me pilló leyendo, seguí haciéndolo con una linterna y la persiana subida; lo mejor, que antes de empezar leía las Narraciones Extraordinarias de Poe, qué bote pegué cuando me quedé de repente a oscuras tras un haz de luz.
Comment por guybrush — 21 Septiembre, 2007 @ 7:31 pm |
hola hola
quería contarte que hoy voy a ir a ver a heroes del silencio.y quería comentartelo simplemente
Besos
Comment por sol — 21 Septiembre, 2007 @ 9:12 pm |
Upss… creo que me he colado. Acabo de escribir sobre la tormenta. Lo tenía en mente desde que ocurrió pero hasta ahora no he podido hacerlo.
Saludos.
Comment por David Saltares — 22 Septiembre, 2007 @ 12:51 am |
Tendrias que conocer los guerreros del Caribe, esos si son despiadados cuando se quieren anunciar con tormentas, y a veces en el tropico no dan tregua, mas en estos tiempos de cambios climaticos.
un beso
Comment por Cromatica — 22 Septiembre, 2007 @ 7:19 pm |
Aaahhh hace días escribí sobre esas tormentas, más o menos casi como tú; en ello coincidimos. ¡Que grandiosa majestuosidad, la de las tormentas…!
Comment por Abraham LS — 28 Septiembre, 2007 @ 2:58 pm |
Unos, ante la crecida, y según cuenta García Mázquez, se dedicaron a amarse; otros, a construir un barco con el que salvar el mundo; y los hay -como tú- que se ponen a dibujar palabras, porque no hay otro modo mejor de defenderse de esa vida que llueve, llueve, llueve
Comment por Carlos — 29 Septiembre, 2007 @ 11:07 pm |